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Hola como estan??? En estos últimos años mi espiritualidad ha crecido mucho y con mi corta edad he logrado entender muchas cosas. Me falta aun mucho por aprender y por eso cree esto, con la idea de compartir la información que llegue a mi, complementándonos, para que aprendamos todos juntos. Compartiendo experiencias, opiniones y por supuesto... disfrutando de los regalos que nos da la vida, alimentémonos de las cosas buenas de este mundo. Solo basta mirar más allá...

sábado, 9 de julio de 2011

Cimática: Dando vida a la materia con el sonido

La ciencia de la cimática demuestra de forma visual el modo en que el sonido configura la materia. La cimática consiste en el estudio del fenómeno de las ondas, y fue “descubierto” en la década de los 60 por el científico suizo, Dr. Hans Jenny.
Sus experimentos demostraron que, si se colocan polvos finos, arena y virutas de acero sobre una lámina de metal y se les aplica una vibración de ondas acústicas, dichas partículas se organizaban formando patrones concretos. Las diferentes sustancias se concentran en los senos o depresiones de las ondas acústicas, destacando de ese modo el lugar donde el sonido es más denso.
Estos sorprendentes patrones, también conocidos como figuras Chalynadi, configuran, en el caso de los sonidos armoniosos, mandalas geométricos simétricos. En algunos casos no son simétricos, sin embargo resulta fascinante su contemplación.
Lo cierto es que nuestra ciencia moderna occidental es la que aporta las evidencias más convincentes en lo referente al poder del sonido sobre la configuración y transformación de la materia; lo que constituye el fundamento de su capacidad curativa.
Sabemos con toda certeza, como también lo sabían los antiguos, que todo el universo está formado por átomos. Cada átomo está formado por un núcleo (neutrones y protones) y un electrón o electrones que giran a gran velocidad alrededor del núcleo. El número de cada una de estas partículas difiere según la naturaleza de la materia.
El movimiento de giro de los electrones origina un compás o cadencia que crea una onda; onda que es posible distinguir mediante nuestra percepción humana como forma o materia. Siempre que coexisten cadencia, onda y forma, se produce Sonido. Este conjunto recibe el nombre de la “Ley de los tres”.
No es difícil relacionarlo con otros conjuntos o tríos como el de la “Santísima Trinidad”, así como otros grupos de tres divinidades o aspectos que también se da en otras religiones y culturas.
Si comparamos la distancia de los electrones al núcleo de cualquier átomo, descubriremos que resulta proporcional a la de la Tierra al Sol (de aproximadamente 160 millones de Km).
En otros términos, lo que nuestros sentidos humanos perciben como materia, no es otra cosa que un conjunto de campos electromagnéticos resonantes, estrechamente vinculados e interpenetrados: en resumen una manifestación densa de SONIDO (con mucho espacio intercalado).
Toda la materia es sonido y emite sonido, aunque dichos sonidos se encuentren, en su mayoría, fuera de nuestro limitado sentido físico de la audición. Nuestros cuerpo físicos, por consiguiente, son también campos electromagnéticos resonantes, como también lo son nuestras auras, ambos generados por los átomos que nos configuran. Nosotros estamos vibrando constantemente. Cada molécula, célula, tejido, órgano, glándula, hueso y fluido de nuestros cuerpos tiene su propio índice (coeficiente) de vibración.
Lo mismo ocurre con cada chakra y cada estrato de campo electromagnético, o aura. Estos puntos y campos de energía son de igual importancia para el cuerpo físico, aunque menos densos. En cierto sentido reflejan el estado del cuerpo físico aunque, lo que es más importante, el cuerpo físico refleja el estado del aura.
La ciencia de la cimática prueba más allá de toda duda, que cualquier sonido cercano al organismo humano originará un cambio físico en el interior del organismo y sus campos electromagnéticos. Este cambio puede que solamente sea temporal, pero mientras perdura es posible que provoque ciertos factores muy poderosos y mágicos. Este es el momento de la sanación.

martes, 5 de julio de 2011

¿QUIENES SON LOS ANGELES?

La respuesta a esa interrogante la han estado buscando, desde hace siglos, millones de personas Los ángeles son espíritus puros, es decir "libres de toda materia", y por lo tanto de naturaleza inmortal. Ellos existen para glorificar a Dios y ser sus mensajeros... de hecho su función más importante es ésta: ser el nexo entre Dios y el Hombre, y en segundo término proteger a los hombres y velar por su salvación.
Su naturaleza espiritual implica que son libres de todas las limitaciones que lo humano -naturaleza física/espiritual- involucra, por lo tanto su respuesta al amor de Dios no necesita tiempo ni reflexión para crecer y madurar, como nosotros.
Los ángeles fueron creados perfectos, de ahí su poder y entendimiento, en cambio nosotros fuimos creados para "perfeccionarnos".
Entendiendo esa diferencia esencial entre hombre y ángeles, se entiende que las "almas" no son ángeles, ni viceversa. Una persona que se muere, no se transforma en ángel o en demonio según su comportamiento en vida.
Por su perfección, los ángeles no tienen la oportunidad de equivocarse, arrepentirse y de ser perdonados. Sólo hubo una oportunidad al principio de los tiempos, cuando Dios les puso una prueba moral para ganar la Felicidad Eterna: ante ésta falló más o menos un tercio del total, que son "miríadas" (millones de millones), y este tercio se compone de los Ángeles Caídos o Demonios.
Los demás ángeles, los que "pasaron" la prueba divina, están organizados jerárquicamente y sirven eternamente al Señor.


Originalmente la palabra proviene de Grecia: Angelos; luego la asumen los romanos: Angelum. Significan mensajeros, y se les cataloga como espíritus celestes creados por Dios para realizar misiones especiales con relación a la humanidad.
Son seres de luz, que antes de nuestro nacimiento el ángel apoya un dedo sobre nuestros labios y dice: "Calla, no digas lo que sabes". Por eso nacemos con una hendidura en el labio superior, sin recordar nada del sitio de donde venimos.
Cuando un espíritu entra en un cuarto uno experimenta un escalofrío, como si se hubiese dejado una puerta abierta, y cuando el espíritu nos toca sentimos un frío polar. Todas estas son características de los fantasmas. Pero los ángeles son diferentes, nadie que haya visto un ángel lo confunde con un fantasmaLos ángeles son notablemente cálidos y quienes los han visto se refieren a ellos con reverencia y describen su luz iridiscente y brillante, de colores intensos o su cegadora blancura. Pueden presentarse como un pensamiento que asalta a nuestra mente, como una sensación o como voces sin cuerpo.
También como visiones, sueños o adoptando la forma de animales, luces en el agua, y también personas que jamás volveremos a encontrar. La persona que los ve se llena de alegría y felicidad, ya que nos transmiten un mensaje de no temer, de ayuda o de esperanza. Son mensajeros de la divinidad y emanan serenidad y las personas que han recibido su visita han tenido la sensación de haber sido rozadas por alas silenciosas
La persona que se encuentra con un ángel nunca vuelve a ser la que era antes de ese encuentro. Los ángeles suelen aparecer con más frecuencia a los niños, santos e inocentes, que tal vez tengan una percepción más clara que la nuestra.